lunes, 12 de septiembre de 2016

#Verseando: Mi Hospitalidad por Güiraldes



Mi Hospitalidad

Se hospitalario.
Cuando el forastero harto de camino ponga en tu población 
su mirada como un cuerpo sobre los pellones del recado
tendido en el campo, espéralo más allá del umbral de tu casa
chata y fresca y ofrécele tu mano como un pregusto de abrigo.
Porque eres señor de tu casa, trátalo cual si fuera amo.
No preguntes quién es.
Tal vez en sus brazos pese un mal hecho, más difícil de 
llevar por la vida que las arrastradas nazarenas por la barrida
tierra de tu patio en que van hincando su corona de espinas.

Tal vez un orgullo demasiado grande ensanche su frente
bajo el chambergo cuya ala pretenciosa viene despreciando el
aire que crea a su paso.
Siéntalo junto al fogón, corazón de fuego de tu morada
tranquila, y dale un banco fuerte en qué asentar su fatiga.
Arrima unas brasas a sus pies para que sequen el barro de 
sus botas y el calor suba hasta sus labios en confianzas de
confidencia.
Déjalo hablar y asiente con tu cortesía sus palabras.
Y cuando el sueño nuble de vacío sus ojos, entonces dale
tu lecho y vigila su reposo tendido sobre sus pellones.
Cuando se vaya llevará consigo el regalo de tu hermandad
que mejora al hombre.

Ricardo Güiraldes
 (1886 - 1927) fue un novelista y poeta argentino, pertenecía a una de las ramas de la familia Ruiz de Arellano, familia fundadora de San Antonio de Areco.

Imagen
Gauchos, fotografía de Alejandro S. Witcomb, disponible en el Archivo Fotográfico de la Nación.