martes, 25 de octubre de 2016

No todo lo qué reluce es oro...

El "millonario" era en realidad el jubilado Boris Kudryashov.

Boris Bork lo tenía todo, al menos en lo que respecta a lo material: viajaba en autos de lujo, comía en restaurantes de categoría, tenía su propio helicóptero y, por supuesto, varios ceros en su cuenta corriente.
Le gustaba mostrarlo en Instagram, documentando su vida de moscovita millonario ante sus más de 18.000 seguidores. Incluso hizo una aparición un un video musical de una conocida banda rusa. Podía decirse que la vida le sonreía.

Sin embargo, no todo lo que reluce es oro. Especialmente, en las redes sociales. 
Y es que Boris no era real; fue el resultado de un experimento de dos amigos que quisieron probar que no hace falta tener mucho dinero (ni complicarse demasiado la vida) para crear a un personaje que llegue a ser toda una sensación en internet.
El consultor de marketing Roman Zaripov, de 23 años, dice que la idea surgió tras leer un artículo sobre cuánto dinero podría costar crear una estrella de las redes sociales.
Y asegura que en el texto decían que la cifra podía llegar a incluir "hasta seis o siete ceros". 
Convencido de que sería mucho más barato, investigó en la red social rusa VKontakte hasta dar con alguien de mediana edad con un aspecto "fresco" que pudiera encarnar el papel de un millonario ficticio. 
Fue así como dio con Boris Kudryashov, un jubilado dispuesto a seguirles el juego. 
Estuvieron varios fines de semana tomando fotografías y publicándolas en Instagram, hasta convertir a Kudryashov -quien tiene una modesta pensión que apenas le alcanza (US$195 al mes)- en el "millonario" Boris Bork.

Las instantáneas reflejan un estilo de vida lleno de lujos y placeres que correspondería a una persona con una cuenta corriente cuantiosa y con un carácter algo soberbio y engreído. 
No era más que una construcción social.

Finalmente, después de seis meses, el joven Zaripov, reveló en una extensa publicación en Facebook la verdadera naturaleza del ya famoso "millonario".
"Todavía me sorprende cómo gastando apenas US$800 en dos meses puedes hacer que decenas de miles de personas adultas crean en una persona que no existe", explica.

Nota completa:
http://www.bbc.com/mundo/noticias-37727024