lunes, 17 de abril de 2017

Fundación del Instituto Antártico Argentino.



Desde hace más de un centenar de años, hombres y mujeres (civiles y militares) trabajan en y por la Antártida Argentina, develando los secretos que guarda esa tierra helada y misteriosa, con importantes misiones científicas nacionales e internacionales.

Las actividades antárticas de la Argentina datan de principios de siglo, cuando el Alférez de Navío José María SOBRAL integró -en calidad de meteorólogo, magnetólogo y geodesta- la expedición sueca del doctor Otto NORDENSKJÖLD, que partió de Buenos Aires en diciembre de 1901. En vista del número de organizaciones que participaban anualmente en las campañas antárticas, el gobierno argentino decidió establecer una entidad central responsable del trabajo científico hecho en la Antártida, y para que además fuera depositaria de la información reunida sobre expediciones anteriores así como para las futuras actividades y de esta manera, las autoridades de la Nación atendieron a las repetidas gestiones y proyectos presentados por el Coronel Hernán PUJATO.

Así, el 17 de abril de 1951 fue creado el Instituto Antártico Argentino (IAA) por decreto Nº 7338/51, con el propósito de "continuar asegurando en forma irrenunciable para la Nación Argentina los derechos históricos, geográficos y territoriales que la asisten sobre el sector de la zona antártica que le pertenece".

Desde su inicio, el Instituto Antártico Argentino (IAA) ha ido creciendo hasta ocupar una posición destacada en los asuntos antárticos y a partir del verano de 1952/53 ha enviado regularmente investigadores y técnicos a la Antártida para realizar estudios y observaciones sobre paleontología, geología , glaceología, biología y otras disciplinas.